"Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios" Es la frase a la que recurren inadecuadamente todos los que intentan justificar y dar un cierto sentido moral a las injusticias, los horrores más execrables y los errores más deleznables. Ya que al sacar la frase de todo contesto evangélico, la ponen única y exclusivamente al servicio de sus intereses, que en muchos casos suelen ser: abominables o simplemente despreciables y materialistas.
Los primeros cristianos vivían bajo una forma totalitaria de gobierno -- los dictadores romanos. No obstante, la palabra de Dios les mandaba e instaba a ser ciudadanos obedientes. Pablo escribió al evangelista Tito sobre asuntos que debían ser puestos en conocimiento del pueblo de Dios. Entre otras muchas cosas, él debía "recordarles que se sometieran a los gobernantes y a las autoridades, que obedecieran a los magistrados, ..." (Tito 3:1).
(1) No obstante, esta obediencia o sumisión al gobierno no está exenta de restricción, sino que está restringida por nuestro deber hacia Dios. Si se presentara un conflicto entre nuestra obediencia a Dios y la obediencia a los gobernantes civiles, tenemos que obedecer a Dios antes que a los hombres (Hechos 5:29).
Dice así el primer mandamiento de a ley de Dios: Amarás a Dios sobre todas las cosas.
Cuenta el Evangelio que un muchacho se acercó a Jesús y le preguntó Maestro, ¿qué tengo que hacer para alcanzar la vida eterna?. El Señor le respondió: Si quieres entrar en la Vida, guarda los mandamientos (Mt. 19-17). Y también nos sugirió Jesús: amar a los demás como nos amamos a nosotros mismos, y ser capaces por este amor, de llegar al Calvario y dejarse clavar en la Cruz de Cristo.
(1) Esto último y no otra cosa, es lo que esta ocurriendo con el actual Gobierno de Zapatero y su cohorte de progresistas, separatistas y laicistas. Y es éste y no otro, es el motivo principal por el cuál voy a ir a Madrid a la manifestación del día 18 de junio 2005. Y así desde Madrid, poder decir muy fuerte a mi país y al mundo entero que: “LA FAMILIA SÍ IMPORTA”.
Dídac Gleso