SINFONIA "PAZ DE ETA"

Estoy absolutamente convencido que para el Presidente del Gobierno, la vida es una pura vorágine. Debe ejercitarse en algún tipo de deporte como el ping pong, en donde el movimiento es constante, sin pausa ni tregua. Este nuestro solemne Presidente, sr. Rodríguez es capaz de provocar la mayor incontinencia mediática que jamás ciudadanía normal y corriente ha soportado. Repasando, de memoria, remontándose solamente a una semana, los últimos titulares surgidos de la lubricidad verbal del sr. Rodríguez van desde el vislumbrar el inicio del fin de la violencia, a la alabanza del tiempo republicano español, pasando por la aprobación de la implantación de los comisarios educativos, hasta llegar a el clímax semanal consistente en la crisis de gobierno, anunciada de ahora para ahora, sin solución de continuidad casi.
No cabe duda, este hombre pretende acabar con nuestra capacidad de sorpresa, al mismo tiempo que intenta abotargar nuestras mentes con el bombardeo de su fraseología altisonante, vacua y solemne.
Sin duda alguna, mentes y plumas más reconocidas e ilustradas que las de este humilde escribano, se adentrarán en los entresijos de un texto articulado tan sectario y malévolo como la ley orgánica de la educación, LOE, sin embargo, en este instante me impele denunciar al trapicheo del sr. Rodríguez con CiU. A esta agrupación política, integrada por Convergencia Democrática y el sr. Duran Lleida más tres socios, empieza conocérsela como el kleenex de zapatero, al ver como para algunas iniciativas legislativas o gubernamentales es usada por el grupo socialista o el Gobierno, y en otras se le deja de lado, sustituyendo sus votos por los radicales post comunistas, sin empacho alguno por parte de los sectarios socialistas. Estamos ante una nueva iniciativa de este conglomerado izquierdista y frente popular, que se aleja cada día más de la moderación centrista, para echarse en brazos de la radicalidad de la izquierda. La enseñanza, utilizada como arma de adoctrinamiento desde el mismo Granci, se apresta ya a permitir y promover la intromisión del Estado en la formación de los niños y niñas del país. Un adoctrinamiento que parece ser el objetivo de la asignatura Educación para la Ciudadanía impuesta en contra del dictamen del Consejo de Estado y del Consejo Escolar del Estado. Sin duda alguna la opinión de los componentes de tales organismos es absolutamente banal e improcedente para las mentes de los proponentes de la asignatura y de sus contenidos, es decir, el Secretario de Estado de Educación, sr. Tiana, o los miembros de la Fundación Cives o los ideólogos socialistas sres. Mayoral y Peces Barba. Con la incomparable iniciativa, recogida en el Congreso, como exigencia de los únicos comunistas occidentales, con excepción del partido de la sra. Botino de infausta memoria, de establecer la presencia obligada de un representante de la administración municipal en el Consejo Escolar de los Colegios concertados. Unos ya llamados comisarios políticos para la educación cuya misión no será otra sino el vigilar y exigir el cumplimiento de las directrices emanadas desde la superioridad. Medidas ambas, asignatura y comisariado, que no harán sino caminar hacia el laicismo con exclusión religiosa, el favorecimiento de la ideología de género con la introducción de la ecuación para la homosexualidad de niños y niñas en los centros educativos. Eso si, a partir de los 14 años, se establece el derecho a la huelga del alumno, sin más requisito que no asistir a clase. Maravilloso currículo escolar para que la sociedad se surta de buenos profesionales. Como sucede ahora, pero agravado, cuando es posible leer escritos de Drs. en Arquitectura, con faltas de ortografía. Y es que, para el gobierno del sr. Rodríguez, más importante que las ciencias matemáticas o las humanidades, es el abrir la senda rosa a la sociedad, desde su más tierna infancia. El gobierno del sr. Rodríguez anda como loco estableciendo reformas sociales, como el divorcio Express, la regulación del tratamiento de las células madre, de las uniones de homosexuales, para seguir con las reformas estatutarias con graves implicaciones territoriales, el levantamiento de la llamada memoria histórica de la guerra civil y sus consecuencias, el enaltecimiento calculado de la II República, para acabar con todo un entramado sinuoso y versátil ocasionada por el anuncio de la tregua permanente de ETA. Son tantos frentes los abiertos, que será difícil poder atender la abertura de rendijas, grietas y resquebrajamientos, que sin duda alguna se va a producir. Sin embargo, empieza a tomar cuerpo que detrás de tanta presión, se halla un objetivo encubierto, escondido, amagado a toda la ciudadanía. El gobierno del sr. Rodríguez es plenamente consciente que la palabra “república” no goza de buen predicamento entre la mayoría de la población española, por rememoración de hechos y acontecimientos dolorosos y absolutamente normales en una guerra fraticida. Por tal motivo, pasito a paso, jalonando la senda con obviedades y algún que otro axioma falso, pretende que la nación recupere una memoria histórica a su medida y conveniencia. Se está caminando, con esa blandenguería consustancial en el sr. Rodríguez hacia el establecimiento de un nuevo sistema político, sin grandes aspavientos, con una cierta melifluidad rosa, sin que nos demos cuenta de la estrategia que se está siguiendo.
Estrategia sustentada, en unos requisitos que se van cumpliendo: Primero, trasmutación sustancial de los valores cívicos, con intromisión descarada del más puro radical laicismo; Segundo, desmembración del Estado, de la nación española, por adelgazamiento de sus funciones y cometidos, amen de reconocimiento de otras realidades históricas equiparables a la nación española: Tercero, adoctrinamiento general desde la educación y desde los medios de comunicación afines al régimen gubernamental, logrando una ciudadanía amorfa y adocenada, ubicada en la molicie y el bienestar: Rendición para la búsqueda de la paz, sea como sea y cueste lo que cueste, con entrega de la legalidad para el fin pretendido. La meta final, con todo ello, no puede estar lejos; la implantación de la bandera morada, mediante el inicial levantamiento de la bandera rosa. Y síntomas de todo ello los hallamos desde la omnipresencia del sr. Zerolo o la sra. de la Vega, en todos los guisados sociales y cívicos a montar o por montar, o en la verborrea cansina y pseudo profunda del sr. Peces Barba, laicista como el que más. Y si los nombrados llevan la voz cantante en el terreno social, en el reconocimiento de territorios, históricamente toma protagonismo el sr. Iceta, catalán supuestamente, con la ayuda de la sra. de Madre, onubense, si no estoy mal informado. Y a continuación, el arrinconamiento del P.P. y de los escasos medios de comunicación que todavía levanta su voz contra los tejemanejes gubernamentales es acción diaria de todas las emisoras de radio, de televisión y periódicos. Si Azaña clausuró docenas de periódicos de derechas, gracias a la Ley de Defensa de la República, entronizaciones de organismos como el CAC, por encima de los Tribunales, puede ser un indicio de cuanto se pretende alcanzar. Llegando, por fin, a la decisión que el sr. Rodríguez considera le permitirá alcanzar la mayor cesta de votos en el ámbito nacional: la paz de ETA.
Y digo bien cuando me refiero a la paz de ETA, siendo consciente de toda la fuerza que implica el uso de tal preposición y no otra. Ayer, un hecho, un nuevo acontecimiento se produjo, en La Moncloa; la crisis del gobierno socialista, con el cambio de ministros. Una, la de Educación y Ciencia, fue cesada a las pocas horas de aprobarse en el Congreso la ley de Educación, lo cual no parece ser precisamente un premio. El ministro de Defensa, sr. Bono, supuestamente el rebelde con causa del gobierno, sale de la Castellana, entre sonrisas de complicidad, gestos de connivencia y suspiros de esperanza. El sr. Bono, católico y socialista, se va, sin más, y le espera a la vuelta de la esquina alguna embajada, como la romana, por ejemplo. Y no habrá más. Ni enfrentamiento al jefe sr. Rodríguez, ni conferencias en contra de la política socialista, ni nada similar. El sr. Bono, fracaso en el anterior Congreso socialista, y lleno de problemas hoy en su ministerio, abandona, sin más. Y coge su turno, un hombre fiel y leal, y ciertamente capaz, como el sr. Alonso, junto con la mente perversa más privilegiada de esta legislatura y de la anterior, el sr. Rubalcaba. Ambos, se disponen, bajo la batuta del sr. Rodríguez a ejecutar la sinfonía titulada Paz de ETA. Cueste lo que cueste, y caiga quien caiga. El sr. Rubalcaba ya fue protagonista principal del redactado del Estatut en aquellos puntos más conflictivos, como fue protagonista de la aprobación parlamentaria de la LOE, y será actor principal, del gran pacto de la ETA.
El anterior portavoz tendrá, desde el martes próximo, la misión ministerial que ya tenía entre bambalinas, llegar a un acuerdo con el entorno de ETA, pasando incluso por encima de la ley de partidos, la política penitenciaria, la ilegalización de Batasuna o las condenas de etarras. Nada será respetado por ese político que, siendo químico, se sabe todas las triquiñuelas legales o paralegales, a fin de llegar a sus objetivos. Y luego, cuando lo consiga será capaz de sacar su cara y su gesto goebelliano y convencer a todos los ciudadanos que lo hecho es lo mejor para España, y para Euskal Herria, entera, como hizo el 12 y 13 M, de infortunado recuerdo. Y uno se pregunta, en su inocencia, si España se merece un Ministro como el sr. Rubalcaba, predispuesto física y mentalmente a cuanto sea necesario a los fines de mayor honra y gloria de su jefe, sr. Rodríguez, aunque sea a costa de convertir a España en una tarta, troceada a gusto de los consumidores.
No cabe ninguna duda que se avecinan tiempos, nuevamente, difíciles y complicados, pero tampoco cabe ninguna duda que el sr. Rodríguez y sus asesores, están manejando los tiempos con una rigurosidad extrema. Los tiempos y los objetivos. Y mientras ellos se mueven en sus terrenos, los etarras, los batasunos, saliendo de la cárcel reclaman la liberación de todos los presos vascos y una declaración de España y de Francia que reconozca el derecho a la autodeterminación de Euskal Herria. Esa es la paz de ETA, la que ella desea, la única que aceptará; la rendición del gobierno de Madrid a sus deseos y condiciones. Deseos y condiciones para la Paz de ETA, que en el léxico del gobierno socialista se convierten en cueste lo que cueste, y sea como sea.
Rubalcaba y Alonso, serán los que nos impartan la lección magistral.
Parménides
Beatriz dijo
Benedicto XVI ha hablado de "horizontes de paz". Confiemos como el Santo Padre en que esto es posible y oremos por ello. ¿Por qué poner nubarrones a este horizonte de paz que se abre ante nosotros. ¿O es que no queremos la paz?
9 Abril 2006 | 12:23 AM