ROSAS BLANCAS TEÑIDAS CON SANGRE

Rosas blancas por la dignidad, bonito lema que nos recuerda a aquellas Rosas Blancas surgidas en la Alemania nazi, para enfrentarse en la universidad, en las calles, en las plazas, al nuevo orden impuesto por un iluminado y su pandilla de canallas. Ahora, en esta España nuestra, se levantan otras voces, otras manos, otras rosas, para reclamar que la guía no sea el entreguismo, sino la dignidad y la justicia. Unas rosas blancas, manchadas con la sangre de cientos de españoles que pueden verse menospreciados por la falta de cordura y la fatuidad de un gobernante que no se siente vivo ante la hecatombe, ante la violencia vil, ante el tiro en la nuca. Un hombre que, ahíto de si mismo, olvida que no puede haber Paz, sin Justicia. Por ello, una vez más, los españoles de bien, saldrán a la calle, y, haciendo uso no espúreo de un símbolo de resistencia al poder corrupto, reclamaran la no rendición de una nación a la amenaza, a la extorsión, al asesinato, a la masacre. Dignidad para todos, incluso para los muertos.
Epafrodito.
