ETA HABLA, EL GOBIERNO ESCUCHA.

El cúmulo de acontecimientos últimamente sucedidos, antes y después del comunicado a la opinión publica, van configurando un guión que, al estilo del de Casablanca, se está escribiendo día a día, escena a escena, siempre suelen tener el mismo trasfondo: ETA, Batasuna, Otegi, todos los actuales voceros, no renuncian absolutamente a nada, ni a la extorsión empresarial ni a la amenaza; y el Gobierno, siempre semeja que va a rastras de la postura etarra, nunca parece que lleve ni la iniciativa, ni tan siquiera la batuta de una orquesta que se supone debe ejecutar una sinfonía para la paz. Se intuye que, algo grave, importante, especialmente llamativo esta sucediendo cuando el sr. Presidente se acalla en su verborrea, y deja paso al Ministro de la Policía, el fouché Rubalcaba. Este, lanza un gran órdago a la banda asesina, anunciando que debe perder toda esperanza de lograr sus fines políticos. Sin embargo, siendo tal frase absolutamente asumible por todos, se contrapone con el anuncio del sr. Rodríguez prometiendo a ETA que con la tregua todo tendría cabida, tenga el alcance que tenga. Semeja como si la aplicación de la ley, causase múltiples problemas al ejecutivo, reacio en alguna medida a importunar a los hombres y mujeres de ETA, tuviesen necesidad de reafirmar la actuación judicial, para no quedar en evidencia por anteriores intervenciones y afirmaciones.
Evidentemente, ETA sabe a la perfección que es lo que desea alcanzar, y, empiezo a entrever, que también sabe cómo alcanzarlo. Esta demostrando mayor capacidad de maniobra que el Gobierno, por la sencilla razón de que sus ansias están más enraizadas en sus sentimientos, mientras que, en contraposición, los deseos del Gobierno son tan espurios como el desear el fin de ETA, aunque sea a costa de pagar el precio de la abdicación de la Justicia. Resulta francamente sarcástico que sea la banda terrorista, la que aluda a la consecución de la paz por medio de la justicia, cuando ellos, unas líneas más arriba solicitan que sea el Gobierno quién de los pasos necesarios para que el ordenamiento jurídico se levante, se elimine como obstáculo para conseguir sus fines. ETA no desea ni más juicios a los Txapote de turno, ni más aprehensiones de impuesto revolucionario, ni más detenciones de históricos, ni más mantenimiento de situaciones de ilegalidad política. ETA condiciona la negociación a la eliminación de toda acción jurídica encaminada a aplicar la ley a sus presos o sus miembros o a sus colectivos. Desea, en suma, que el Estado español, en el momento de acudir a la negociación ponga sobre la mesa un BOE derogatorio de la Ley de Partidos, , del Estatuto de Guernica, e incluso de la Constitución española, junto con un Gran Decreto de amnistía general a todos los presos, llamados políticos, como el vil asesino del M. Angel Blanco.
Una vez más, ETA está imponiendo sus plazos, sus modos, y sus condiciones. Con una añadido extraordinariamente importante. En todo el comunicado a la opinión publica española, que no comentó Rubalcaba, existe una especie de mensaje del subconsciente etarra, sumamente llamativo: La denuncia de las actuaciones de la sociedad española en contra de la negociación sin condiciones, y el consejo a esta misma sociedad de que apoye las posiciones y los pasos de quienes actúen …., en pos de una solución democrática, dando la espalda a quienes insisten en alimentar la injusticia, el odio y la venganza de manera irresponsable y mezquina, apostando por la represión y el enfrentamiento. Denuncia y consejo, que a todas luces, vienen a indicar, subliminalmente, que a ETA le molestan sobre manera las manifestaciones, las denuncias, los discursos, la presencia, en fin, en la vida española de las Asociaciones de Victimas y sus valientes defensores. Desea que se acallen sus voces, sus acusaciones, sus peticiones, puesto que son los paladines precisamente de todo lo que ellos no representan, la memoria de sus victimas, la dignidad de las familias, y la justicia de un Estado de Derecho. Este deseo es lo que alienta en todo el comunicado, pretendiendo que la opinión pública española se avenga a sus planes, a sus condiciones, a sus objetivos, sin más.
ETA se duele cuando se le echa en cara, de palabra o de obra, que viene matando desde hace 40 años, y que ahora pretende que los españoles olvidemos sus muertes, sus asesinatos, sus secuestros, sus tiros en la nuca. Y todo cuanto se lo pueda recordar al pueblo español, le sobra para los fines que se ha fijado, que también se vuelven a reflejar en el tercer comunicado. Por lo tanto, la AVT, con el mismo espíritu de Hermua, debe proseguir solicitando, reclamando, en nombre de todos los españoles de bien, que ETA deje las armas, sin condiciones, que se autodisuelva sin condiciones, que asuma la Constitución, sin condiciones, que renuncie a las amenazas sin condiciones y que pida perdón en alguna medida por esos cuarenta años de barbarie innecesaria, sin condiciones. Como también debe seguir recordando al Gobierno que no será posible nunca la paz, sino es con la aplicación de la Justicia, como cínicamente menciona la propia banda terrorista en su escrito en castellano. Un castellano utilizado para que todos lo entendamos, y nos demos por aludidos.
Y mientras tales elucubraciones surgen espontáneamente de la lectura del texto etarra, todavía surgen las dudas acerca de cuales son esos compromisos de alto el fuego que debe adoptar y cumplir el Gobierno, qué alcance tienen y desde cuando existen. Como igualmente se está a la espera del resultado de la pieza secreta abierta por el Juez Grande Marlaska, y que deberá cerrar el Juez Garzón, en relación a las filtraciones policiales, presuntamente producidas antes de la puesta en marcha de la operación contra la ingeniería de la extorsión empresarial de ETA. Son dos cuestiones que deberán merecer de toda la atención del Ministro Rubalcaba, que, día a día, debe empeñarse en alimentar la confianza del pueblo español en el gobierno, puesto que, en caso contrario, corre el riesgo que consideremos que es un gobierno desnortado y rendido ante la decisión manifiesta de un grupo de asesinos. Asesinos que saben perfectamente que es lo que quieren y como pueden conseguirlo.
Epafrodito.
CEDADE dijo
Te repito que vigiles tus palabras, no vaya a ser que tengas problemas con los derechos de autor. Bienio necio es un libro, por tanto registrado, de Jose Javier Esparza, vinculado a la CEDADE, sector extremista de la Falange.
Y ahora bórralo ya si quieres.
23 Junio 2006 | 07:33 PM