ESPAÑA BRAMA POR LA LIBERTAD QUE ZAPATERO TIENE SECUESTRADA

Hoy de nuevo el pueblo se ha manifestado en contra de la política ruin que está ejerciendo el Gobierno contra las víctimas del terrorismo, y por los favores y prebendas que está ofreciendo los asesinos.
Un Gobierno que día a día se desprestigia y se decanta por los verdugos con frases como las que hoy ha dicho en Badajoz y han sido recogidas en el ABC: El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se pronunció hoy por primera vez sobre las consecuencias que tiene el robo de pistolas por parte de la organización terrorista ETA hace un mes en el sureste de Francia, afirmando que los autores "responderán de ello en el marco de la Justicia" y que el Gobierno "EXTREMA LO QUE REPRESENTA ACREDITAR LA VOLUNTAD DE ETA PARA ABANDONAR LAS ARMAS".
O como dice Ignacio Villa: Dado que las víctimas sólo tienen el defecto de haber sido directa o indirectamente objetivo del terrorismo etarra, hacerlas aparecer como los malos de la película demuestra lo miserable y mezquino que ha resultado ser este Gobierno.
El sábado 25 de noviembre 2006 a las cinco de la tarde en Madrid, la Asociación de las Víctimas del Terrorismo vuelve a convocarnos a todos los españoles a una rebelión cívica nacida de la libertad y devenida ejemplo de democracia. Y como siempre las víctimas no van a estar solas. Miles y miles de personas van a salir también a la calle para acompañar a esas víctimas y a sus familias. Y en toda España millones de ciudadanos que no podrán desplazarse a Madrid también estarán presentes con su apoyo a unas víctimas que están siendo despreciadas y ninguneadas por el Gobierno. Libertad Digital
Por todo esto, y por mucho más, la manifestación de este sábado en Madrid no es una manifestación más. Es una nueva escenificación de esa rebelión ciudadana que el Gobierno no entiende y que les saca de sus casillas. Y es que las víctimas siguen siendo un estorbo para los planes oscuros, difusos y confusos de Zapatero.

Epafrodito dijo
MANIFESTACION — CONTRA MANIFESTACION
La historia humana está llena de binomios, de condiciones opuestas: blanco y negro, derecha e izquierda, día y noche. Unos surgieron con el mundo, y otros los hemos creado los propios seres humanos. Moros y cristianos, blancos y negros, paz y guerra, y, en tiempo reciente, manifestación y contra manifestación. Este sábado pasado ese binomio se convirtió, una vez más en realidad. Mientras la AVT se congregaba por las calles de Madrid, bajo el lema “En mi nombre, no”, en relación a los cambalaches entre ETA y el Gobierno, unos metros más allá y con motivo del Día para la Eliminación de la violencia contra las mujeres, también se reunía a otro grupo de personas.
Entrar en la guerra de números, es innecesario, más interesante es el detenernos en el trasfondo de ambas manifestaciones públicas. Así, mientras las Victimas reclaman dignidad, memoria y aplicación de las leyes y normas vigentes contra el Terrorismo, las anti Violencia, reclaman más medios, más dotaciones económicas, más atención, en fin, por parte del Gobierno. Es decir, que, según todos los indicios el Gobierno socialista, es objeto de reclamación desde ambos lados. Hecho que se repite al referirnos a la atención que la Ley presta a los problemas de ambos grupos. Mientras la AVT, tiene que ir detrás de cada sentencia o resolución judicial, impugnándola, o estar alerta a las acciones de los Fiscales, desde las instrucciones emanadas del Gobierno socialista cual ángel vigilante de la Justicia, la propia Fiscal de Sala para la violencia contra la Mujer, Mercedes Cazorla, alude a que, ni la ley integral se cumple, ni por si sola puede aliviar o solucionar el problema, al ser necesario el complemento de la voluntad política surgida desde el Gobierno. En el primer campo, el Gobierno socialista nos recuerda día sí y día también, que ya va para tres años que no hay asesinatos; sí extorsiones por carta, terrorismo urbano, robo de armas, amenazas, pero no tiros en la nuca. Sin embargo, en el otro lado, en lo que va de año han fallecido Sesenta y Una mujeres como consecuencia de actos de violencia tipificada como de Género. Sin olvidar a las miles de mujeres maltratadas, 700 solamente en Madrid.
Evidentemente, ni la Ley integral, ni las normas contra el Terrorismo solucionan de raíz ninguno de los problemas, puesto que, en el fondo, el camino emprendido no es ni el adecuado, ni el acertado. Y en ambos casos, terrorismo y violencia, la solución está en el mismo punto de arranque; La verdad y la unidad ante el problema. Donde la verdad y la unión no se dan, el fracaso y la derrota son seguros.
Por ello, no resulta difícil concluir este comentario con una afirmación lamentable y real: El Gobierno socialista se llena la boca de términos como esfuerzo, respeto, atención, para las Victimas del Terrorismo o de la Violencia de género, pero no va más allá. Palabras, palabras, palabras. Palabras que, pretenden estar llenas de autenticidad, y de sentido, y que no son sino pura retórica, imaginiera oratoriana, que nos recuerdan la afirmación de Cicerón cuando aludía a que En todas las cosas la verdad, vence a la imitación. A fin de cuentas, en el pecado tiene su propia penitencia: la soledad.
Epafrodito
26 Noviembre 2006 | 02:03 PM