Queremos olvidar… Queremos olvidar… Queremos olvidar…

Sin embargo, no nos dejan. Queremos olvidar una época negra, de nuestra historia, de la España profunda, pero no nos dejan. Queremos olvidar, los desastres de gobiernos sectarios, escasamente democráticos, con acontecimientos propios de dictaduras, sean del color que sean. Queremos olvidar, tanto las leyes contra la masonería, como las leyes en defensa de la republica, medios para perpetuarse en el poder con adoctrinamiento de toda la sociedad. Queremos olvidar las sacas, los paseos, las violaciones de los derechos humanos, las checas. Queremos olvidar, los cuatro pases de Teruel, con sus correspondientes limpiezas. Queremos olvidar, los Tribunales de honor con su imposición de san benitos familiares. Queremos olvidar a los Comisarios políticos y sus tiros contra propios y adversarios. Queremos olvidar a los Azañas, Largo Caballero, Alcala Zamora, Lerroux, Negrin, Durruti, Rojo, Pasionaria, Lister, Carrillo y todo cuanto representan. Queremos olvidar, a los Serrano Suñer, Mola, Miaja, Millan Astray, y a las causas de su levantamiento. Queremos olvidar a Franco y a sus franquistas Girón, Solis, Lora Tamayo, Molina, por puro hastío. Queremos mirar hacia el futuro, sin que nos recuerden el pasado como un hecho que pretendiesen revivir. Queremos olvidar, el tiro en la nuca, el paseo, la contienda fraticida. Queremos olvidar, las fosas de Katyn, los Dachau, los Gulags, los Treblinka, el pan negro y la leche en polvo. Queremos olvidar, la imagen de los niños rumanos en los hospicios, pegados a los palacios de Ceacescu y Elena. Queremos olvidar, los insultos a las creencias ajenas por parte de la Pasionaria. Queremos olvidar, el expolio del Banco de España y de los fondos privados. Queremos olvidar, la negligencia culposa de Azaña. Queremos olvidar, al timorato Gil Robles y su CEDA. Queremos olvidar, el abandono inútil de Alfonso XIII. Queremos olvidar, a la Brigadas Internacionales. Queremos olvidar, a la legión Condor y sus pruebas bélicas. Queremos olvidar, la democracia orgánica franquista y el zapato de Kruchef. Pero, no nos dejan, no nos dejan.
Día si y día también, nos recuerdan que ellos, los hoy “buenos”, fueron vencidos injustamente, y que los hoy “malos” vencieron por fachas, fascistas. Nos recuerdan que ellos, los “buenos” sí tienen derecho a ver sus nombres dados a calles y plazas, con independencia de su conducta para con los restantes españoles, considerados ahora los “malos”. Nos recuerdan que la única sangre vertida por y para la libertad fue la suya, mientras que los “malos” la derramaban por fachas y fascistas y clericaloides. Nos recuerdan, en fin, que todos los conventos, obras de arte, bienes y vidas de clérigos, monjas, de católicos declarados, no valían una gota de sangre de un “madrileño”.
¿Vale la pena levantar muros de recuerdos, de división, de esquelas, de sufrimiento, de rencor, para complacer la memoria revanchista de quienes sumieron al socialismo republicano en el más desastroso caos? Me reservo dar la respuesta ante la urna.
Epafrodito.

poliKarpo dijo
Lo acabo de leer:
Las injusticias a un abuelo fusilado.
Otra vez el capitán Lozano, otra vez el abuelo fusilado. No es un secreto que Zapatero quiso reparar con este proyecto de ley la memoria de su más querido antepasado. Y ayer ERC le afeó su decisión de rebajar el contenido de la norma con una alusión al padre de su padre: «Debiera desear que dentro de 70 años un nieto suyo pudiera citar esta ley con el mismo orgullo con el que usted citó el testamento político de su abuelo», espetó el independentista Tardá. La alusión no gustó al PSOE, que más tarde replicaría por boca de José Andrés Torres Mora: «Lamento que utilice la memoria del abuelo del presidente, que sufrió una injusticia en 1936, y ahora vuelve a sufrir una más. Es penoso que sea en nombre de ERC».
Al final conseguirá que todos odiemos al abuelo... Jajajajajaja
15 Diciembre 2006 | 07:32 PM