ALEGORÍA A LA PASIÓN

Estamos inmersos en la Semana Santa, en estos días los cristianos rememoramos unos acontecimientos transcendentales en la economía de la salvación humana.
-Jesús instaura la EUCARISTIA, como alimento espiritual de vida.
-Jesús con su PASIÓN, nos eleva a la categoría de hijos de Dios.
-Jesús con su RESURRECCIÓN, nos da esperanza y alegría.
-Jesús con su ejemplo nos enseña a AMAR y PERDONAR.
A pesar de nuestras miserias y traiciones hemos sido rescatados de las tinieblas y del pecado, por los meritos de Cristo. De ello hablan los evangelios que se leen en las misas de estos días. Vemos a un Jesús conmovido más por las traiciones de los que le siguen: Judas lo vende, Pedro lo niega y los demás huyen y se ocultan, que por los mismos sufrimientos que iba a padecer de manos de los que son de este mundo.
Para la sociedad del relativismo estos días son una semana de turismo. El que Jesús muere y resucita, para mí, no es algo general, anecdótico, colectivo, es algo individual y personal.
Dídac Gleso
