LA FAMILIA ES: LA BELLEZA DEL AMOR HUMANO
Ayer unos dos millones de personas con niños acudieron a Madrid para dar testimonio sobre el derecho de la familia a formar a sus hijos en hogares cristianos, luminosos y alegres.
La familia cristiana no quiere que sus hijos sean embrutecidos por gente sin escrúpulos que defienden unos postulados de laicismo radical, que siempre desemboca en la filosofía de la muerte. Muerte a los enfermos, muerte a los no nacidos, muerte a los ancianos.
Ese mundo pagano, frívolo y caduco, ayer sufrió una nueva derrota, un rechazo unánime de ese casi dos millones de personas que dijeron muy claramente a los políticos y a ciertos medios de comunicación, que no somos bestias, que no somos borregos, que no somos acémilas.
Ayer quedo nuevamente demostrado que los cristianos además de respetar la ley y el orden, saben decir que no, a quienes nos quieren respetar la Constitución del 78, la libertad individual y los derechos humanos.

José Pardo dijo
Lo que ayer hemos visto y oido por los medios de comunicación es sencillamente un "recordar" a algunos desmemoriados que la familia (la tradicional) es el mejor lugar para nacer, vivir, crecer, desarrollarse, tener un criterio de vida, ser una persona y -rodeado de los seres queridos- abandonar este Planeta cuando Dios quiera.
Cuando se "invente" por algún gurú algo mejor me apunto a eso, pero por ahora estoy muy agusto en y con la familia que tengo (incluidos los fallos, que es normal en todos los asuntos de esta vida de cada día.
31 Diciembre 2007 | 01:29 PM