LA CULTURA DE LOS NECIOS

Es penoso ver, como ingentes grupos de individuos van clamando una justicia y un respeto del que adolecen, y que ese odio y esa venganza, sólo es justificable cuando son ellos los que reciben palos por sus actos.
Esos mismos fueron los que clamaron venganza cuando el Papa Benedicto XVI expuso en la Universidad de Ratisbona unos claros e inequívocos fundamentos para el auténtico diálogo entre civilizaciones.
Si señores, cuando el Papa decía -no son palabras textuales- "ojo" existe una ley Natural que prohíbe a todos los hombres de cualquier religión o cultura hacer el mal, y puntualizaba: nadie puede justificar en el nombre de Dios o de Alá el asesinar o el matar a otro semejante. Se le tiraron al cuello. Hoy inocentes sufren las consecuencias de esa cultura de los necios.
La ley Natural es inmutable, está inscrita en nuestros corazones de forma indeleble y dice claramente: haz el bien y aborrece el mal. Pero está visto (hoy en todas las televisiones) que para los sembradores de iniquidades, ni la ley, ni los derechos humanos existen para los otros.
Pero lo que más pena me da, es ver como gobiernos que se supone son estados de derecho democráticos, pueden permitir que se produzcan esas manifestaciones con actos salvajes por sus ciudades, de la mano de individuos que no respetan nada y que pregonan en todos sus manifiestos "la guerra contra el que no piensa como ellos". Señores no tuvimos bastante con el 11M, del que se ha responsabilizado judicialmente a individuos pertenecientes a grupos islamistas. Justo para que ahora les apoyemos.
