CUANDO CERVANTES ES SINÓNIMO DE VERGÜENZA

La portada de un periódico de papel, junto con programas de radio y paginas digitales, se hacen eco de lo acontecido en el C.P. Cervantes, en S. Antoni de Portmany. Los comentarios que se pueden leer y escuchar son de los más sustanciosos. Algunos claman contra el sectarismo, otros contra la imposición, otros contra el fanatismo, y algunos contra los propios ciudadanos que votaron a los políticos que permiten que el catalán se imponga mientras se arrincona al castellano. Evidentemente, el trasfondo de todo ello no está en la lengua o idioma que se utiliza, sino en la carencia absoluta de libertad que se está permitiendo. La filosofía de los catalano-impositores, se puede concretar en que no cabe discutir que el catalán debe imponerse, puesto que, en caso contrario cedería ante el castellano, idioma considerado prepotente. O sea, quién discute o se rebela contra el uso impuesto del catalán, atenta contra la libertad del catalano-parlante, y por lo tanto el castellano debe ceder el paso al ejercicio de tal libertad. Sin embargo, cuando es al revés, cuando lo que se pretende es el uso en libertad del castellano, entonces la imposición y prepotencia que representa el castellano debe ceder el paso al sedicente idioma débil y maltratado desde los tiempos de Felipe V, el catalán. Sorprendente, pero cierto. Causas de ello son en primer lugar la total ocupación del magisterio y la docencia por los pancatalanistas, de idioma y de territorio, y en segundo lugar, una pura y simple cuestión crematística, económica: las editoriales y escritores en lengua catalana viven y desean seguir viviendo de la imposición del catalán en todos los órdenes de la sociedad. Territorio, política y dinero, son los tres parámetros de lo que se viene llamando inmersión lingüística. Una inmersión que, iniciada en la escuela, se pretende extender a todos los niveles sociales, públicos o privados, mediante el Plan de Normalización comentado días atrás, y parido entre los independentistas de Carod, los Comunistas de Cayo y los nacionalistas de izquierdas indígenas. Con el consentimiento y aplauso de los socialistas de Antich y el grupo de presión económica de M.A.Munar, conocido vulgarmente como U.M.
Y mientras tanto, sin sonrojarse de que en un colegio público con un nombre de tanta altura se pueda considerar una vergüenza hablar la lengua del genio de las letras castellana Miguel de Cervantes, el P.P. de una temerosa y apocada dirigente, todavía no ha dicho ni una sola palabra. Ni de reproche, ni mucho menos de defensa. Eso sí, ha escuchado en Santiago como se le anuncia que la próxima investidura como Presidenta de la Comunidad balear será la suya. La pregunta es, victorioso Núñez Feijoo, en qué lustro sucederá eso. Por el camino de la pusilanimidad y del encogimiento ante los problemas, no creo que suceda ni en éste, ni en el que viene. Y en caso de duda, que le pregunten a Jaume Matas por qué perdió las pasadas elecciones. Seguro que todavía no sabe la respuesta.
Anónimo Veneciano

ruedademolino dijo
Hace ya meses, escribí un amplio refiriendome a este tema en concreto, sin perjuicio de la multitud de comentarios que he hecho y hago cuando, como ahora, me parece que procede.
Obviamente, estoy completamente de acuerdo con el autor.... salvo en una cuestión: "El malo de la película" sobre la desaforada y dictatorial catalanización de las Islas Baleares no son los que se mencionan aquí... aunque sí que son cómplices importantes.
La canallesca catalanización de Baleares la inició el primer presidente autonómico, Miguel Cañellas, del PP con su nefasta Ley de Mínimos, que fué convirtiendose en Ley de Máximos hasta que, entorno a veinte años después, el último presidente del Partido Popular impuso su ruín Ley de "Normalización Lingüística."
Y califico la primera de nefasta, aunque en realidad tendría que haber calificado a su autor de RENEGADO, toda ver que, además de la española, la misma Academia de Buenas Letras Catalana RECONOCIÓ LA LENGUA MALLORQUINA COMO IDIOMA..... 84 años ANTES de que Pompeu Fabra inventase la primera gramática catalana.
Llamo ruín a la muy mal llamada ley de "Normalización" porque lo NORMAL lo amplísimamente mayoritario es LA LENGUA ESPAÑOLA Y LA LENGUA MALLORQUINA, mas o menos AL 50%. La Lengua catalana es una imposición DICTATORIALMENTE FASCISTA que provoca un rechazo casi absoluto.
Soy un sevillano que jamás he renunciado ni renunciaré a mis raíces ni a mi orígen. Amo a mi tierra tanto como amo a la tierra que me acogió hace casi cincuenta años. Por eso aprendí ha hablar Mallorquín muchos años antes de que se iniciase toda esta sucia batalla que, como muy bien se apunta en el escrito que origina esta página, en realidad es ECONÓMICA, no lingüística.
Un saludo
21 Abril 2009 | 10:17 AM