Pero tú amigo mío ¿dónde estabas? Qué bueno si hubieras venido

Hoy he asistido al multitudinario funeral de Diego Salvá. Hijo de una familia mallorquina ejemplar, asesinado por ETA.
En primer lugar el sacerdote que ha presidido la con-celebración ha dicho: que donde haya odio hay que poner amor y ahogar el mal con trabajo y con el bien, en segundo lugar ha dicho que era comprensible el dolor pero no el odio.
Jesús amigo mío ¿dónde estabas? Qué bueno si hubieras venido.
Hoy los moteros que eran multitud -más de mil-, con sus cascos y chaquetas atrevidas, han dado ejemplo de civismo y de ciudadanía, hasta tal punto, que desde ese preciso instante los voy a considerar y ver con admiración y respeto. Del noble pueblo mallorquín una gozada y un clamor en aplausos cuando han entrado en el templo los Guardias Civiles compañeros de Diego Salvá, se vivía la Mallorca real, esa Mallorca nuestra con dignidad y con sentimientos. Esta Mallorca es la que hoy ha llenado Santa Cruz y sus aledaños para rezar por él y sus familiares. Didac

ruedademolino dijo
Hola Didac. Te pido perdón pero lo único que no acabo de entender es a quién dirijes la pregunta con que titules este tema.... a menos que sea una fina ironía dirijida a la homilía del oficiante.
En cualquier caso coincido plenamente contigo.
León
5 Agosto 2009 | 12:36 PM