TRONANDO DESDE TRONERA PROPIA
Por un lado se habla de crispación política, por otro se recomienda relajación y más vacación, por otro se reclama la existencia de una nueva derecha. Todo un batiburrillo de consideraciones y encomiendas que tienen como único destinataria a la opción política actual, confrontada con el socialismo rampante de hoy en día. Si de crispación se trata, la caricatura de Camps no entiendo que sea un elemento que induzca a la esa relajación que menciona el actual Ministro Blanco, como tampoco la provocación de designar a una hermana de etarra asesino como txupinera de la Semana Grande bilbaína. Cabe suponer que, sin desmerecer unos galones que desconozco, en el Gran Bilbao deben existir y vivir más de una docena de personas con más méritos que la familiar referida para dar el txupinazo festero. Desde luego, no será por su belleza por lo cual ha sido elegida por el alcalde peneuvista. Y es que, en el fondo de todo ello, lo que hay es una indigencia intelectual más que evidente. Los políticos de nuestros días discuten mucho, insultan más, pero dialogan poco y argumentan muchísimo menos. Ya no se trata de discutir por discutir, sino de intentar convencer desde el tu más, en lugar de vencer por la razón de las ideas. La crispación no solamente surge de un lado de la acera, sino que, puede ser la respuesta a la falta de razones que nacen del otro lado de la calzada. Por ello, la solicitud del parsimonioso y letárgico Antonio Gala, aludiendo a la necesidad de una nueva derecha, comprensiva, la llama, establece la improcedencia, ineptitud de la actualmente existente. A ciencia cierta no se sabe muy bien a qué alude el escrito barroco cuando exige un estado de comprensión. Como tampoco se sabe a ciencia cierta con qué o para qué o para quién debe ser comprensiva la derecha nueva. Lo que sí se tiene claro es de todo cuanto debe desprenderse, fraguismo, franquismo, clericalismo…, pero en lo que no se moja el autor teatral marmoleo es en la definición del objeto de la comprensión conservadora. Y es que, al pomposo poeta, cuando le sacas de su anticlericalismo, de su loa al lobby gay o a la alabanza de su propia obra y figura, todo en el queda tan difuso y confuso que, sin apercibirte casi, se apodera de ti la modorra que sus soliloquios plúmbeos provocan. Al despertar de alguno de ellos, muy posiblemente estés de acuerdo con la necesidad que tiene el P. Popular de adoptar otro tono, otro talente, y tomar, de una vez por todas, la iniciativa. Lo cual es tanto como decir que devuelva la ilusión al votante potencial, defina conceptos, exponga medidas, explique soluciones, y, en gran medida, cambie algunos rostros que por antiguos, por reiterados, por visto, se parecen a aquellas folklóricas que están ahí de toda la vida. Se trata, en suma, de mojarse un poco o un mucho más, dejarse de estudios sociológicos y encuestas psicológicas, y volcarse clara y coherentemente con una ideología política que, de definida, se aleje completamente de la oferta socialista. Empieza a dejarse sentir que en política, la virtud no está en el medio, sino en la trasmisión a la ciudadanía del punto de verdad que le está llegando. En caso contrario, todo se confunde, y se llega a elegir por descarte, por un a pesar de todo, y no por convicción. Estos votos, de darse, lo son prestados, y por ello, mutables e intercambiables. Hay que fidelizar al votante, pero antes, hay que convencerle para que, en el único día en que realmente existe la democracia en España, vote una opción política, no por exclusión de otra, sino por convencimiento propio. Como solamente sucede un día cada cuatro años, merece la pena pensárselo.
Anónimo Veneciano
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ruedademolino dijo
Magnífico....como todos los tuyos. Totalmente de acuerdo en que, por su cara, no la han elegido txupinera. Pero fíjate tú en la "curiosidad" que que SIEMPRE es el PNV quien pone un cuidado exquisito en que no decaidan las atenciones, lo noticiable y todo aquello que contribuya de alguna manera a sostener al clan de miserables asesinos.
Y luego vienen esos maravillosos demócratas que tan finamente describes al final de tu artículo, a desgañitarse intentando convencernos de lo muy democráticos que son esos ""nacionalistas"" solo porque condenan la violencia. Como algúnos comentaristas que últimamente han entrado en tus páginas comentan y con mayúsculas, lo que mas me jode es que nos tomen por imbéciles.
Sobre el fantoche en que se ha convertido Antonio Gala, ( la verdad es que no sé si lo ha sido siempre), solo puedo comentarte que me causa mucho más pena que otra cosa. Posíblemente sea su "Tronera" de El Mundo el único recuadro que jamás leo. Su antipepeísmo es tan lamentable como trasnochado y ridículo es su izquierdismo.
Quiero creer que has leido sucicientes comentarios y escritos míos para saber de que forma y hasta qué punto estoy de acuerdo contigo sobre qué es lo que hace falta en política.
El "éxito" entre comillas de UPyD de Rosa Díez a pesar del tremendo boicot en que la mantienen ( y del historial de la propia Rosa) confirma lo que decimos.
Saludos
14 Agosto 2009 | 04:45 PM