CIFRAS, CIFRAS Y MÁS CIFRAS

La portada del periódico digital que ha surgido en la pantalla no puede ser ni más expresiva ni más contundente: 80.367 parados más, 60.000 cotizantes a la Seguridad Social menos, las prestaciones por desempleo aumentan un 43,5%, 1.300.000 inmuebles sufrirán un nuevo catastrazo, 7.500 autónomos han abandonado sus empresas. Todo ello en el mes de septiembre, exclusivamente. Cifras que ya permiten hablar de 3.700.000 parados oficiales, a los cuales añadir los más de 500.000 en situación de formación, excluidos de las listas, que es tanto como decir, que en ese mes de septiembre 2.600 millones de euros se habrán destinado a pagar el subsidio de desempleo a los parados con derecho a ello, entre los cuales 363.000 € corresponden a extranjeros. Obviamente para escudriñar tales pormenores hay que leer y releer entre datos y estadísticas, comparando entre años y meses. Y es que el gobierno socialista en eso se enmascarar cifras, amañar datos y ensombrecer conclusiones es un verdadero artista. Sin embargo, en ocasiones su hipocresía es sacada a la luz en forma estrepitosa, cual es el caso del catastrazo que incluyen los Presupuestos Generales del Estado. En ellos se alude al aumento del valor catastral de los inmuebles mediante la ampliación del coeficiente multiplicador en un 1.01, es decir, un 1% de todos los inmuebles. Y si ello se esconde y ni tan siquiera se mencionó en la presentación presupuestaria realizada el sábado por las dos Vicepresidentas, todavía se enmascara más la real subida al aplicar tal coeficiente no sobre el valor de mercado como fija la Ley, sino sobre el valor catastral que viene figurando hasta la fecha en los recibos del IBI. O sea, como el valor de mercado del parque inmobiliario está por los suelos, el Gobierno socialista acude a buscar el multiplicando en el actual valor, no solamente burlando la Ley del Catastro Inmobiliario, sino vulnerándola con total consciencia. Nos hallamos una vez más ante el engaño como ideología política de unos políticos que no se preocupan más que de superar escollos para mantenerse en el machito de la poltrona, la moqueta y el coche oficial. Con la que está cayendo y nuestros Ministros andan de un lado para otro, con su Presidente de vanguardia, dando tumbos como si con ello lograsen esquivar los problemas y adornar de esperanza la mente de sus conciudadanos. Su incapacidad es pareja a su carencia absoluta de preparación e instrucción. El mismísimo Ministro de Fomento presume de reconocer que cualquiera puede ser ministro¸ y, no cae en la cuenta de que él es el mejor exponente de la realidad de tal afirmación aplicada al gobierno socialista. Y es que las cifras les superan, la situación les sobrepasa y los problemas les exceden, sin tan siquiera tener el fuste y la gallardía de enfrentarse a todos ellos con un punto de humildad y eficiencia. Las culpas, para el gobierno socialista, siempre son y serán achacables a los demás, llámese Aznar, llámese Irak, llámese Bush, llámese colesterol. Y tan grande engreimiento llega a que la Ministra esfinge, la marmolina ministra Salgado se atreve a afirmar que el FMI no ha entendido las políticas del gobierno y por ello tendrá que acudir a explicarle algunas medidas. Según parece, a esa mujer que ojala trasmitiese la misma confianza que la frialdad que exhala, no le ha caído nada bien que el Fondo anuncie que todos los países han salido de la crisis económica, menos España. España, con más impuestos, más paro, más déficit público, más deuda pública, más Planes E, Ñ, F, Z... seguirá en el año 2010 destrozando empleo y navegando en su mar particular de crisis. Seguramente, la culpa también será del F.M.I., que no ha entendido ninguna de las iluminadas medidas del R. Zapatero y su gobierno, confundido con el mar de cifras, cifras y más cifras que le rodean por todas partes. España, con R. Zapatero y su socialismo, es y seguirá siendo una isla de pobreza socialista en medio de un mar de progreso conservador. Maravilloso panorama. Y Rajoy, en Copenhague. Maravillosa oposición.
Anónimo Veneciano.